Shokz OpenSwim Pro: los auriculares que puedes usar corriendo, nadando y sin llevar el móvil
Hay un problema con muchos auriculares deportivos.
Funcionan perfectamente corriendo, pero mételos en la piscina y dejan de tener sentido.
Los Shokz OpenSwim Pro juegan con otras reglas: puedes utilizarlos corriendo con Bluetooth y, cuando entras en el agua, cambiar al reproductor MP3 integrado.
Sin meter el móvil en la piscina.
Sin auriculares dentro del oído.
Y con una resistencia al agua IP68 que permite sumergirlos hasta 2 metros durante aproximadamente 2 horas.
¿Qué son los Shokz OpenSwim Pro?
Los Shokz OpenSwim Pro son unos auriculares deportivos de conducción ósea diseñados especialmente para quienes combinan natación y entrenamiento en tierra.
Su gran diferencia respecto a unos auriculares convencionales está en cómo transmiten el sonido.
En lugar de introducir un altavoz dentro del oído, los transductores transmiten vibraciones a través de los pómulos hasta el oído interno.
El oído queda abierto.
Y eso permite seguir percibiendo lo que ocurre alrededor mientras escuchas música.
Pero lo realmente interesante está en su doble funcionamiento:
Bluetooth fuera del agua. MP3 dentro del agua.
Ahí está la clave.
Las claves de los Shokz OpenSwim Pro
Conducción ósea: música sin taparte los oídos
La tecnología de conducción ósea PremiumPitch 2.0+ transmite el sonido mediante vibraciones.
No necesitas introducir nada dentro del canal auditivo.
Para un corredor esto tiene una ventaja evidente: puedes escuchar música o podcasts y mantener una mayor percepción del entorno.
Y para nadar, el concepto cobra todavía más sentido.
No tienes que luchar contra unos auriculares intrauditivos intentando que no se muevan con cada largo.
Bluetooth 5.4: para correr, entrenar y hacer vida normal
Fuera del agua funcionan como unos auriculares Bluetooth convencionales.
Puedes conectarlos al teléfono, reloj compatible, tablet u otro dispositivo Bluetooth y reproducir tu contenido directamente.
Además, permiten emparejamiento multipunto con dos dispositivos simultáneamente, algo práctico si alternas entre teléfono y reloj.
Para un entrenamiento de running, por ejemplo:
Teléfono conectado.
Playlist preparada.
Auriculares puestos.
Y a correr.
32 GB de memoria: aquí está la magia para nadar
Esta es probablemente la característica que diferencia realmente a los OpenSwim Pro.
Incorporan 32 GB de almacenamiento interno, con capacidad anunciada de hasta 8.000 canciones.
¿Por qué hace falta?
Porque el Bluetooth no funciona correctamente bajo el agua.
Por eso, cuando nadas, no estás haciendo streaming desde Spotify o Apple Music.
Cargas previamente tu música en los auriculares y utilizas el modo MP3.
Es una solución mucho más sencilla de lo que parece.
Antes de entrar en la piscina, cargas tu música.
Durante el entrenamiento, dejas el móvil en la mochila.
Y nadas.
IP68: preparados para meterse en el agua
Aquí no hablamos simplemente de resistencia al sudor.
Los OpenSwim Pro tienen certificación IP68 y están diseñados para soportar inmersiones de hasta 2 metros durante aproximadamente 2 horas.
Eso los convierte en una opción pensada realmente para natación.
Piscina.
Aguas abiertas.
Entrenamientos bajo la lluvia.
Deporte con mucho sudor.
El agua forma parte de su escenario natural.
Hasta 9 horas de batería
La autonomía depende del modo utilizado:
- Hasta 9 horas en Bluetooth.
- Hasta 6 horas en modo MP3.
Además, una carga rápida de 10 minutos proporciona hasta 3 horas de reproducción musical, según Shokz.
Para la mayoría de entrenamientos es más que suficiente.
Y la carga rápida puede salvarte cuando recuerdas que no los cargaste justo antes de salir.
27,3 gramos
Pesan aproximadamente 27,3 gramos.
Eso ayuda a que la sensación durante horas de entrenamiento sea mucho más discreta que la de unos auriculares voluminosos.
La estructura incorpora una banda flexible de aleación de níquel-titanio y elementos de silicona que ayudan a mantenerlos sujetos durante el movimiento.
Y esto importa especialmente nadando.
Porque unos auriculares pueden sonar muy bien.
Pero si se mueven cada vez que giras la cabeza, no sirven de mucho.
¿Cómo funcionan corriendo?
Aquí los OpenSwim Pro se comportan como unos auriculares deportivos de conducción ósea.
Bluetooth conectado.
Música o podcast.
Oídos abiertos.
Y sin tener que introducir nada en el canal auditivo.
La conducción ósea también hace que el sonido se perciba de una forma diferente a unos auriculares tradicionales.
Hay menos aislamiento.
Y eso es precisamente parte de su filosofía.
Si corres por ciudad, por ejemplo, puedes mantener una mayor conciencia de lo que sucede alrededor mientras entrenas.
¿Y el sonido?
Hay que ser honestos.
La conducción ósea no busca competir con unos auriculares cerrados de alta fidelidad en calidad sonora.
El sonido es diferente.
Las pruebas independientes destacan una buena experiencia general, aunque también señalan que el sonido puede sentirse algo ligero, especialmente comparado con auriculares convencionales.
Es el precio de mantener los oídos abiertos.
Y para hacer deporte, ese intercambio puede tener mucho sentido.
¿Cómo funcionan nadando?
Aquí es donde realmente brillan.
Seleccionas el modo MP3.
Eliges tu música.
Te metes en el agua.
Y listo.
No dependes del Bluetooth.
No necesitas llevar el teléfono.
Y no tienes que preocuparte porque el agua bloquee la conexión.
Shokz incluye además tapones para los oídos específicos para natación, pensados para mejorar la experiencia bajo el agua.
La propia marca indica que el OpenSwim Pro está pensado para pasar del agua a actividades deportivas en tierra con el mismo dispositivo.
Un detalle importante: no esperes Spotify dentro del agua
Esto conviene explicarlo porque puede generar confusión.
No puedes utilizar el Bluetooth para escuchar Spotify mientras estás nadando.
El agua interfiere con la señal Bluetooth.
Por eso existe el modo MP3.
Tienes que cargar previamente los archivos de audio en los auriculares.
Admiten formatos como MP3, WAV, WMA, AAC, FLAC, M4A y APE.
Puede parecer menos cómodo que abrir Spotify.
Pero una vez preparada tu biblioteca, tiene una ventaja enorme:
puedes nadar completamente independiente del teléfono.
¿Para quién son los Shokz OpenSwim Pro?
Sí son para ti si…
- Nadas y además corres, haces bici o entrenas en gimnasio.
- Buscas unos auriculares para natación y running en un mismo dispositivo.
- No quieres auriculares intrauditivos.
- Te gusta entrenar escuchando música o podcasts.
- Quieres mantener los oídos abiertos mientras corres.
- Necesitas escuchar música en la piscina sin llevar el móvil.
- Quieres almacenamiento MP3 integrado.
- Entrenas con frecuencia en agua y tierra.
Especialmente interesantes para triatletas, nadadores y corredores que buscan un único dispositivo para diferentes disciplinas. Las pruebas independientes destacan precisamente esa versatilidad como uno de sus principales puntos fuertes.
¿Para quién NO?
También hay que decirlo.
No son la mejor elección si tu prioridad absoluta es conseguir la máxima calidad de sonido posible.
Tampoco si solo vas a utilizarlos para correr y no necesitas resistencia al agua para natación.
En ese caso existen otros modelos de Shokz más específicos que pueden tener más sentido.
Y si no quieres gestionar archivos MP3 para nadar, tendrás que asumir una pequeña preparación previa.
Es el peaje de poder escuchar música bajo el agua.
Shokz OpenSwim Pro: nuestro veredicto
Los OpenSwim Pro tienen una ventaja que pocos auriculares deportivos pueden ofrecer:
sirven realmente dentro y fuera del agua.
Bluetooth para correr.
MP3 para nadar.
32 GB de almacenamiento.
IP68.
Conducción ósea.
Hasta 9 horas de autonomía en Bluetooth.
Y solo 27,3 gramos.
No son unos auriculares para quien busca únicamente el sonido más espectacular.
Son para quien quiere algo más práctico:
ponérselos y olvidarse de ellos mientras entrena.
Y si eres corredor, nadador o triatleta, hay pocos escenarios en los que eso tenga tanto sentido como aquí.
Porque la mejor música para entrenar es la que sigue sonando cuando sales del agua.




